Este año 2011 se ha organizado la cuadragésima edición de la prueba de 101 Km por la Serranía de Ronda, debe realizarse en un tiempo inferior a 24h. El recorrido pasa por diferentes pueblos de las provincias de Málaga y Cádiz: Arriate, Alcalá del Valle, Setenil de las bodegas, Benaoján y Montejaque, con llegada y salida en la ciudad de Ronda.
Mi hermano Francisco José (Wen) ha participado conmigo en este evento y os voy a contar un poco la experiencia.
Dicha prueba surgió en el año 1995 como parte de los actos que conmemoraron el 75º Aniversario de la Fundación de la Legión. El lema es “La Legión contra las drogas”.
Cuenta con cuatro modalidades de prueba:
– Modalidad de marcha individual.
– Modalidad de marcha por equipos.
– Modalidad de duathlon.
– Modalidad de bicicleta MTB.
El recorrido esta jalonado por legionarios y voluntarios con diversos carteles informativos. Cada 5-7 Km aproximadamente contábamos con los puntos de avituallamiento. Un total de 21 controles, cinco de los cuales eran solamente de agua. Todos los corredores deben llevar el dorsal visible al pecho y con el “Pasaporte de la Carrera” (Pasaporte legionario) que sirve para comprobar que el corredor ha pasado por todos los controles incluso los controles “sorpresa” con su sellado correspondiente.
Esta prueba es de tal envergadura y de gran responsabilidad para el cuerpo de la Legión que cuenta con el apoyo de diferentes Autoridades Civiles y Militares implicadas, así como de los voluntarios. Este año el compromiso de la Legión colabora con la Cruz Roja Española de Ronda, el Proyecto Hombre contra la drogadicción y la Asociación de Padres de Niños Oncológicos de Andalucía.
Alrededor de 7.000 participantes con una mayoría en modalidades de bicicleta nos congregamos en la salida que tuvo lugar el sábado 7 de mayo desde el Campo de fútbol municipal de Ronda tras las palabras del alcalde, del General Jefe de la brigada de la Legión y tras los “vivas correspondientes”.
Con una climatología adversa desde primera hora de la mañana y con una hora de lluvia la salida tuvo lugar sobre las 11:00 h, dirigiéndonos hacia las calles de Ronda con gran ilusión compartida con todos los participantes congregados en dicho recinto.
Pasando por las calles de Ronda(repleta de gente) deja de llover y agradecemos el tiempo ya que empieza a despejar dejando una climatología agradable durante todo el recorrido diurno necesitando una manga excepto en 3-4 h de la tarde.
En este tipo de pruebas, conoces a mucha gente y el camino te hace compartir información sobre la prueba y vivencias de otras ediciones.
Deportistas de todos los rincones de España nos damos cita en Ronda para conseguir lograr el objetivo de terminar la prueba dentro del límite establecido y cada cual se programa la prueba según su preparación o sus vivencias previas.
Hemos conocido a personas dignas de admiración y superación, no olvidare a Paco (con unos 70 años y repitiendo la prueba) y al participante invidente del grupo de los pretorianos que demostraba no tener obstáculos y ser uno más en esta batalla.
Durante todo el recorrido cumplimos con la normativa de la organización y en todo control de avituallamiento nos obligamos a parar e hidratarnos correctamente.
En el control de Setenil (Km 69), decidimos cambiarnos de ropa y calzado también acertamos porque los pies ya comenzaban a estar recalentados y el calzado a dejar marcas en los pies. (Tres de mis uñas de los pies ya tenían un color negrito!!!!!).
En este pueblo de Cádiz, a 20 km de Ronda nos quedamos la noche anterior en un hotel precioso que apenas pudimos disfrutar pues entre la recogida de dorsales que mi dorsal no aparecía por ningún sitio y finalmente tuvieron que asignarme otro número de dorsal (Gracias al Mayor Pierre que fue muy amable), llegamos al hotel de Setenil sobre las 24h y gracias que el restaurante pegado al hotel nos hizo el favor de prepararnos la cena. Pedimos un plato campero que desmayados tomamos en un periquete para poder ir a descansar pero no contaba que el pimiento y la hamburguesa de chorizo me iban a dar una noche muy movidita. A las tres y media de la madrugada llamaba a mi hermano muy malita porque iba a tirar la cenita pero este solo que me decía: “duérmete que son los nervios de la carrerita!!!”. Y así que no tuvimos el descanso que queríamos.
Es un pueblo metido en roca precioso y pertenece a los pueblos blancos de la sierra de Cádiz.
Tras hidratarnos , comer una barrita y chocolate, dejamos en este control de Setenil la mochila con la ropa de cambio e iniciamos nuevamente la marcha, el cuerpo se resiente un poco pero optamos por continuar y no pensarlo mucho ya que es un punto clave para relajarse.
Aquí coincidimos un buen tramo y hasta casi el final con Francisco David un malagueño que este año estaba dispuesto a terminar pues el año anterior no pudo terminar y se quedo en el km 77,500 (acuartelamiento de la legión) y hacia allí nos dirigimos tras pasar otros tres controles y un descenso de un 31,1% que parecía interminable y donde las rodillas notaban la bajada constante durante 5km aproximadamente anocheciendo y necesitando frontales para llegar al cuartel.
Allí procedimos a cambiarnos de ropa y abrigarnos pues la noche se echaba encima y se notaba la bajada de temperatura. Nuevamente nos hidratamos bien y con barritas volvimos a despedirnos del cuartel enfilando la subida hacia los próximos controles y sobre todo hacia la ermita siguiente punto importante ya que se nos presentaba una subida de unos 4 km importante con su bajada de un 33,90% cerca del km 88. Proseguimos el camino hacia Montejaque y posteriormente hacia Benaoján y con el runruneo del río Guadalevín nos adentramos por la senda enfangosa que va paralela al río Guadalevín, por un paisaje que no vemos pero que se nos antoja que tiene que ser precioso por el rugir de las aguas y pasamos por la boca de salida de la Cueva del Gato donde la importancia del control en la pisada era fundamental pues era terreno resbaladizo y peligroso. Superado este tramo pudimos respirar hondo e ilusionados nos dirigimos hacia el pueblo de Benaoján y dirección a la vía ffcc. (Km. 91,35) allí empezaba el siguiente control donde recargamos energía con aquarius, agua y trocitos de plátanos que no faltaban en los puntos importantes. Muy cerca adivinábamos que nos acercábamos por el puerto de muela a la famosa cuesta del cachondeo que tanto nombraba la gente. Vamos bajando hasta el fondo del tajo y vemos enfrente imponentes las casas colgadas y el Puente iluminado, última subida, los dos últimos kilómetros te encuentras con una pendiente empedrada donde el desnivel se hacia notar después de tantos kilómetros pero allí con mucha ilusión superamos la pendiente y nos enfilamos a la calle de Ronda a 1km de meta.
El último kilómetros nos hizo sentir una gran alegría ya que el objetivo estaba cumplido y la prueba estaba casi terminada, sacando fuerzas mantuvimos el ritmo y con aplausos de la gente presente en los alrededores de la alameda nos enfilamos hacia la entrada en meta donde nos dimos un abrazo y tras colocarnos el ladrillo de cientouneros y la foto de llegada, saludamos al mayor Pierre que el día de recogida dorsales se portó muy bien y se fotografió con nosotros en meta.
No os quiero ni contar que sabrosa estaba la cena que nos prepararon (pasta riquísima!) y al poco notamos el castañeo de los 6 grados a las 03:00 AM.
Me alegro mucho de haber compartido esta experiencia con mi hermano que me animó a participar y de que se nos admitiera en la prueba aunque fuéramos avisados faltando tres semanas para el evento.
Quién me iba a decir que el correo recibido miércoles santo donde nos aceptaban a participar nos aportaría tantas experiencias y sobre todo que esta locura nos ha aportado.
Track de la ruta:
Imágenes del evento: