Hemos dejado el coche en la Plataforma, son las 7:30 de la mañana y vamos pensando en la subida que nos espera, sobre todo en los últimos metros de trepada a la Galana, que es la segunda cumbre mas alta del Sistema Central, por detrás del Pico Almanzor. Hay diversidad de opiniones, los chicos que encontramos en la cumbre de la Mira (hacía unos días) dijeron que habían unos pasos raros, la información que hemos sacado de internet nos muestra más o menos que es comparable en dificultad al Almanzor, aunque hombre con el que hablamos en el camping que conoce muy bien la zona nos decía hay que tener cuidado, ya que es más vertical que el Almanzor y más expuesta.
Nos lo tomamos con calma, las dos horas y media hasta el Refugio Elola son indiscutibles. El camino empedrado con algún que otro repecho nos deja en el Prado de Las Pozas, donde a la derecha se divisa a lo lejos el refugio Reguero Llano que se encuentra abierto todo el año. Cruzamos el puente y comenzamos la subida hacia los Barrerones, para encontrarnos casi al final de la senda con la fuente de los Cavadores y otra fuente más adelante al empezar la bajada (esta se agradece a la vuelta).
El descenso se realiza por la Trocha Real. La senda está muy arreglada y señalizada hasta llagar al refugio, a partir de aquí los hitos son los que marcan el camino de cualquier ruta que quieras hacer. Hay que tener algo de ojo pues hay muchos mojones y te pueden confundir. La ascensión no da ni un respiro, ya que es todo recto hacia arriba esquivando bloques y procurando no perderte en estos canchales. Las vistas son increíbles, sobre todo cuando llegas a un pequeño valle a los pies del Ameal de Pablo 2.489 metros y del Risco Moreno 2.459 metros.
Al Ameal de Pablo se puede subir por detrás trepando, para subir el Risco ya es otro cantar, hay que escalarlo. Desde aquí se puede ver perfectamente la Galana, parece un montón de piedras apiladas sin ningún orden una encima de otra. Se aprecia el tajo que separa la cima de la antecima. Subimos hacia la Portilla del Venteadero y un inmenso canchal nos da la bienvenida, subir, trepar o escalar ya da igual, mañana las agujetas en los brazos serán irremediables.
Rodeamos la antecima por la derecha destrepando unos cuantos metros hasta el Tajo de la Galana. A la derecha tenemos el Barranco del Gargantón y a la izquierda una de las lagunas del Circo de Cinco Lagunas. Impresiona un poco, un resbalón y adiós, aunque tiene buenos agarres y la roca es buena. Trepamos con cuidado y casi arriba nos vamos a la izquierda para entrarle por detrás. Son las 12:45 horas y nos hacemos las fotos de rigor en la cumbre, comentando que no nos habíamos encontrado a nadie durante la ascensión.
Al poco vemos a cuatro personas intentando bajar al Tajo de la Galana y mientras descendemos llegan cuatro excursionistas más que vienen haciendo la travesía del Circo de Gredos, siendo La Galana su última cumbre. Esperan a que bajemos y comienzan a subir, aunque los primeros cuatro que vimos no se deciden y se retiran.
Descendemos y paramos en el refugio para tomarnos un refresco, nos cobran seis euros por los dos botes y pensamos que es caro, aunque más tarde nos cruzamos por la senda con uno de los guardas del refugio que viene con dos caballos con provisiones y entonces nos damos cuenta de que no es nada caro, los caprichos se pagan.
Recorrimos 22 kilómetros, con un desnivel de 1.224 metros y un tiempo total de 9:45 horas.
Imágenes de la actividad: